¿Cómo sería una aventura siendo sordo, ciego o autista?
Lo invisible no es menos real.
Solo necesita que lo entiendas.
Qué es Discasía
Un libro que no habla de discapacidad. La vives.
En Discasía, un libro donde tú tomas las decisiones, empezarás la aventura siendo ciego, sordo o autista, y tendrás que avanzar con sus necesidades y limitaciones, a través de mecánicas diseñadas para simular las barreras de cada discapacidad.
No te contamos la discapacidad: la experimentas.
Capítulo 0
Discasía — Capítulo 0
El primer capítulo de la aventura. Tu primera toma de contacto con las barreras.
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Tres formas de vivir la historia
No cambian solo los personajes. Cambia cómo juegas.
Una te hace dudar del espacio. Otra de la información. Y otra de tu propio ritmo.
Perderse es parte del juego. Tomar decisiones con información incompleta no es un error, es una mecánica. Y a veces, avanzar requiere que pares y descanses. Sí, incluso que cierres el libro.
El camino ciego
Desorientación espacial
Simula la falta de referencias visuales y la desorientación. Las secciones no están numeradas. No hay indicaciones claras de dónde ir. Te desplazas físicamente por el libro buscando tu camino.
Retroceder no es perder: a veces es la única forma de encontrar el camino.
El camino sordo
Barreras comunicativas
Simula el silencio y las barreras comunicativas. No hay diálogos. La información existe, pero tendrás que descifrarla a través de códigos y tiradas de dados.
Muchas veces no habrás entendido nada. La frustración es a propósito: las barreras comunicativas pueden ser extenuantes.
El camino autista
Sobrecarga sensorial
Simula la sobrecarga sensorial, el mutismo, la fatiga crónica y las dificultades de comunicarse con un mundo que no está en tu frecuencia.
Cada estímulo, cada interacción, cada decisión tiene un coste. A veces detenerse y descansar es más efectivo que forzarse a continuar.
Por qué existe
Soy autista. Me diagnosticaron a los 32.
Hasta entonces viví sintiendo que no encajaba, que estaba rota. El diagnóstico fue aire fresco: entender mi pasado, entender quién soy, encontrar mi sitio, mi cultura, mi gente.
La fantasía ha sido mi obsesión desde la infancia. Lo que me ha anclado a la vida. Y al descubrir quién soy, quise saber qué papel juega la fantasía en otras personas discapacitadas. Empecé a estudiar Mediación Comunicativa, atraída por la lengua de signos, y descubrí otros mundos, otras formas de estar y existir. Y sobre todo, entendí desde dentro sus barreras.
Discasía empezó siendo otra cosa. Un proyecto de humor inspirado por los tres monitos, una parodia. Pero estaba lleno de los mismos estereotipos y prejuicios que tiene la sociedad sobre las discapacidades invisibles. Los mismos que yo tenía interiorizados. Así que decidí darle un giro y contar la historia bien.
Con humor, por supuesto. Porque con humor todo entra mejor. Pero sin capacitismo.
Porque la gente disca estamos deseando que nos entiendan. Que vean desde dentro que no es tan fácil, que no son excusas, que no podemos adaptarnos más. Y sobre todo, que no necesitamos sobre explicarnos constantemente con todo el mundo para tener nuestro sitio en él.
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Eventos
Discasía también se vive en persona. Puedes encontrarme en ferias y eventos, conocer el proyecto de cerca y ser de los primeros en probarlo.
Cita destacada
El mundo necesita todo tipo de mentes.
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